Verdades que Sanan
¿Quien Soy en Cristo? Mi posición en Cristo.
He sido trasformado del dominio de la oscuridad al el reino de la luz (Col. 1: 13).
He muerto, y mi vida ahora está escondida con Cristo en Dios (Col 3:3).
Aunque antes estaba lejos de Dios, he sido acercado por la sangre de Cristo (Efesios 2: 13).
He sido comprado con un precio (1ª Cor. 6: 20) y le pertenezco a El (1ª Cor. 3: 23).
Soy una nueva criatura (2ª Cor. 5: 17).
No he recibido un espíritu de esclavitud que me conlleve al miedo sino un espíritu de adopción como hijos de Dios (Rom. 8: 15).
He sido hecho vivo con Cristo y resucitado con El y sentado con El en lugares celestiales (Efesios 2: 5 – 6).
¿Y el pecado?
He muerto con Cristo y soy libre del poder del pecado (Rom. 6: 7 – 8).
He sido crucificado con Cristo. Ya no soy yo el que vive sino Cristo vive en mí. La vida que vivo en el cuerpo, la vivo por la fe en Jesús (Gálatas. 2: 20).
Estoy muerto al pecado pero vivo para Cristo Jesús (Rom. 6: 11).
El pecado ya no tiene dominio sobre mí, porque no estoy bajo la ley sino bajo la gracia (Rom. 6: 14).
Cristo me rescató de la maldición de la ley (Gálatas. 3: 13).
He crucificado la carne en Cristo Jesús. Ya no tiene autoridad sobre mí (Gálatas. 5: 24).
Mis palabras versus la Justicia de Cristo
He sido salvado a través de la fe, no como consecuencia de obras (Efesios 2: 8-9).
Ninguna obra que haga puede justificarme ante Dios (Rom. 3: 20).
Estoy revestido con la Justicia de Dios en Cristo (Gálatas. 3: 27).
Soy elegido de Dios y soy santo y amado (Col. 3: 12).
Soy perfecto en Cristo y estoy siendo hecho santo por él (Heb. 10: 14).
Cristo en Mí
Soy el templo de Dios; el espíritu de Dios vive en mí (1ª Cor. 3: 16).
Tengo la mente de Cristo (1ª Cor. 2: 16).
Tengo dones espirituales, dados a mí por el Espíritu Santo (1ª Cor. 12: 7).
En El, he sido hecho completo (Colosenses 2:10).
Cuando las pruebas vienen en mi camino
Tengo la victoria a través de mi Señor Jesús (1ª Cor. 15: 57).
Nada puede separarme del amor de Dios (Rom. 8: 38 – 39).
Mayor es el que está en mí que el que está en el mundo (1ª Jn. 4: 4).
Dios está conmigo (Rom. 8: 31).
Sé que mi trabajo no es vano en el Señor (1ª Cor. 15: 58).
Dios siempre provee una vía de escape en la mitad de mi tentación, así que puedo soportarlo (1ª Cor. 10: 13).
Si vale la pena en la vida intercambiar las mentiras que nos han robado por las verdades que nos han sanado.
Determine hoy permitir que la Verdad te libere de cualquier depresión, ansiedad, baja autoestima o cualquier adicción y Vive solo para Dios.


